18/05/2014 (08:33)

ALAL DIVULGA SUA CARTA SÓCIO LABORAL NA EUROPA

Sucesso Extraordinário 18º Congresso da Associação Internacional de Juristas Democratas, em Bruxelas (*) Jaime Nuguer

 

 

                                                                                     Noticia

 

 

 Foto: Dr. Jaime Nuguer

ALAL participa em Bruxelas do 18º Congresso da Associação Internacional de Juristas Democratas

Realizou-se em Bruxelas, de 15 a 19 de abril de 2014, o 18º Congresso da Associação Internacional de Juristas Democratas, com 500 advogados presentes, incluindo palestrantes dos 65 países participantes do extraordinário evento de cunho social.

Jaime Nuger, jurista argentino, representou em Bruxelas a ALAL no 18º Congresso da Associação Internacional de Juristas Democratas

O representante da ALAL, Dr. Jaime Nuguer é um festejado jurista argentino, advogado de causas sociais, civis, laborais, defensor de presos políticos, membro integrante da ALAL e do Observatório da Justiça Argentina

(http://www.observajusticia.org/integrantes.asp?cmd=resetall).

 

Leia a íntegra de sua exposição, em duas versões, em espanhol e em inglês.

VERSÃO EM ESPANHOL

LA CARTA SOCIO LABORAL LATINOAMERICANA

nació en el Congreso de la Asociación Latinoamericana de Abogados Laboralistas celebrado en la Ciudad de Méjico en el mes de octubre de 2.009.

Los abogados laboralistas que habíamos estado trabajando en los años previos sobre sus contenidos coincidimos en que la Legislación Laboral es históricamente un producto del sistema capitalista, y desde ese punto de vista una forma de consolidar el sistema e impedir su transformación.

Sin embargo, estamos convencidos que la lucha organizada y liderada por los trabajadores para el avance de sus derechos puede ser parte de la lucha de los pueblos por el progreso social y la transformación hacia un nuevo orden económico social.

Como una contribución hacia esos históricos objetivos, brindamos esta propuesta con la intención de tomar la ofensiva en la lucha contra el neoliberalismo.

Diversos países en nuestro continente Latino Americano tienen condiciones sociales y políticas para esas transformaciones, superando las regresiones neoliberales de la década de los ’90.  Y esto es lo que está ocurriendo, con realidades diferentes, y contradicciones en Cuba, Venezuela, Ecuador, Brasil, Bolivia, Uruguay, Nicaragua, Argentina y otros.

Como nuestra Carta propone:

Indudablemente ha llegado el momento de dejar de lado la mera defensiva y decir que queremos instalar un escenario en el que se comience a diseñar este nuevo orden social, con justicia y solidaridad; un orden para nuestros pueblos.

Es necesario convencernos que no hay nada que determine que el actual sistema social haya encontrado su plena y definitiva hegemonía.

La ideología dominante tiene la intención de hacernos creer que la historia neoliberal ha llegado ha llegado a su fin, y que cualquier cambio que la desafíe es absurdo e irracional.

La crisis recurrente del capitalismo demuestra la falsedad de ese eslogan.

Pero es cierto que entre la caída de un modelo social y su reemplazo por otro no es solamente un largo camino. Una cosa es ser concientes del deterioro del sistema neoliberal y otra muy distinta es ofrecer una alternativa creíble.

Para lograr ese objetivo es preciso establecer claramente los principios fundamentales del nuevo orden social que intentamos crear, desarrollando una agenda e iniciativas, mediante políticas realistas y concretas.

Se trata de un proyecto para el siglo veintiuno que ubique al trabajo humano en el centro del escenario. Ello con el objetivo de terminar con el flagelo del desempleo, proponer una distribución equitativa de los ingresos,  profundizar la democracia, todo ello en orden a lograr una verdadera justicia social.

En esa dirección la ALAL ha venido proponiendo el diseño de un nuevo paradigma de las relaciones laborales, que constituya una base inderogable de derechos para todos los trabajadores. Una respuesta global para una crisis global del sistema capitalista. Una Carta Socio Laboral para Latinoamérica como primer paso de una Constitución Social Mundial.

La carta debe establecer, ante todo, el libre movimiento de las personas, eliminando todo tipo de discriminación en el terreno de la nacionalidad. Y debe establecer un denominador común en el nivel protectorio de los derechos de los trabajadores, para actuar como una muralla  contra los ataques neoliberales, que puedan aparecer, quizás vistiendo nuevas ropas para disimular sus crueldades y miserias.

Proponemos una legislación laboral supranacional, que contenga reglas completamente operacionales en forma inmediata, para que no se repita la triste experiencia de nuestros pueblos, derechos y garantías constitucionales que se proclaman pero que nunca se llevan a la realidad.

La Carta debe incluir el derecho a un trabajo decente como un derecho humano fundamental, como en los hechos ya está así reconocido en la Declaración Universal de los Derechos del Hombre.

El sistema económico capitalista de acumulación privada admite solo un camino: aquellos que no están en posesión de los medios de producción para hacer posible su supervivencia venden su trabajo a cambio de un pago de dinero; dinero que en consecuencia puede gastar en la compra de bienes y servicios.

Ello significa, por un lado, que el trabajador es cautivo del sistema, y por el otro lado, que el sistema solo puede alcanzar un mínimo de legitimación social si puede garantizar a todos los trabajadores un puesto de trabaja con una remuneración digna.

La legislación que proponemos, que pretende ser un sistema justo de organización social y coexistencia pacífica, debe además garantizar a los trabajadores estabilidad en sus empleos, Un trabajo estable que permita al trabajador desarrollar un proyecto de vida, desde una base sólida, que le permita pensar en un futuro esperanzador. Incluyendo la lucha por el progreso social. 

Partiendo de esta premisa, otros diversos derechos laborales, constituyen derechos humanos fundamentales.

Ante todo que el derecho al trabajo incluye el derecho a no ser privado de empleo sin justa causa.

Segundo, garantía de la percepción de su remuneración, que se deriva del requerimiento de que todos los sujetos que se benefician en la cadena de producción gracias al  trabajo personal de otros, respondan conjuntamente ante la falencia en el pago de los créditos laborales.

Ello, sin perjuicio de la obligación de los estados de crear fondos especiales que cubran la potencial insolvencia del empleador.

Una remuneración digna no es aquella que solamente permita al trabajador cubrir sus necesidades mínimas y las de su familia, sino que también le proporcione una mayor participación en el ingreso que genera el trabajo humano.

Sin embargo, todos estos derechos serían una fantasía si no se garantizara a los trabajadores la oportunidad de organizarse para defender sus derechos.

La legislación debe asegurar la libertad de asociación y la democracia interna de los sindicatos.

Asociaciones gremiales fuertes, con dirigentes realmente representativos, democráticamente elegidos, que sean la cadena de transmisión de las demandas de sus bases y sus legítimos portavoces, son la única garantía de la efectividad de los derechos laborales.

Los representantes sindicales deben gozar de la protección necesaria para el ejercicio de sus mandatos, sin temor a represalias que puedan afectar sus puestos y condiciones de trabajo.

Más aún, debe descalificarse cualquier discriminación o sanción a todo trabajador o activista gremial, por causa del legítimo ejercicio de sus derechos sindicales.

Desafortunadamente advertimos que en varias naciones de Latinoamérica las Convenciones de la OIT Números 87, 98 y 102, sobre Libertad de Asociación, Negociación Colectiva y Seguridad Social son sistemáticamente violadas. Méjico es un claro ejemplo de ello. El poder político y económico, a través de prácticas que podemos calificar de mafiosas, impide la libre organización de los trabajadores y la genuina elección de sus dirigentes representativos. En Colombia la situación es todavía peor, allí la vida y la libertad de los activistas y dirigentes gremiales está en grave riesgo.

Nuestra propuesta no es solo un sueño. Es un desafío para la negación esperanzada, aún sobre aguas turbulentas, hacia la integración de nuestros pueblos.

En Latinoamérica apreciamos profundamente las lecciones que nos dejaron nuestros Héroes de la Lucha por la Independencia del siglo XIX, que soñaban con una Patria Grande.

La lucha continúa, y estamos en la primera fila en la batalla por la emancipación de nuestros pueblos.

 

VERSÃO EM INGLËS

 

THE SOCIAL AND LABOUR  LATIN AMERICAN CHART

was born in the Congress of Labor Lawyers Association of Latin America held in Mexico City in october 2009.

 

Labor lawyers who had been working the previous years in its contents  agreed that  Labor Law is historically a product of capitalist system, and from this point of view a way to consolidate the system and give up its transformation.

 

However, we are convinced that the struggle for the advance of their rights headed by organized workers, may be part of the struggle of peoples for social progress and transformation for a new social order.

 

As a contribution to this historic goals, we bring this proposal with the intention of taking the offensive in the fight against neoliberalism.

 

Several countries in our Latin American Continent provide social and political conditions to transformations of  social progress against ´90 liberal regressions, and that is what is currently happening, with different realities and contradictions, in  Cuba, Venezuela, Ecuador, Brasil, Bolivia, Uruguay, Nicaragua, Argentina and others.

 

As our Chart propose:

Undoubtedly the time has come to put aside the defensive and say we want to move to the stage of starting to design this new social , justice and solidarity order by our people . It is necessary to convince us that there is nothing that let us think that the current social system has reached a full and final hegemony.

 

The dominant ideology has the intention to convince us that neoliberalhistory had come to an end , and that any challenge to it was absurd and irrational.

 

The current crisis of capitalism proves the falsity of this slogan.

But it is clear that between the failure of a social model and its replacement by another, is a long way . One thing is to be aware of the exhaustion of the neoliberal model , and quite another to offer a credible alternative.

 

To do this we need to establish clearly the founding principles of the new social order we try to create , developing a concrete and realistic policy agenda and initiatives

 

 A project of the twenty-first century , which places human workat the center stage, to end the scourge of unemployment , to propose an equitable distribution of income, deepen democracy and come down to real social justice.

 

With this purpose, the LABOUR LAWYERS ASSOCIATION OF LATIN AMERICA has long been proposing the construction of a new paradigm of labor relations , which constitutes a non-derogable base of rights for all workers. A global response to a global crisis of the capitalist system . A Social and Labor Chart for Latin America, as a first step to a World Wide Social-Constitution step.

 

The Chart must establish free movement of persons , eliminating any discrimination on grounds of nationality . And should establish a common denominator in the level of protection of the rights of workers, to act as a dam against new neoliberal attacks , that may appear perhaps wearing new clothes to disguise their evils and miseries .

 

We propose a supranational labor legislation, which contains fully operational and immediately applicable rules, not to repeat the sad experience of our people, of constitutional rights and guarantees set out loudly but never down to reality.

 

The Chart must enclose the right to decent work as a fundamental human right, as it is established in the Declaration of Human Rights.

Capitalist economic system of private accumulation provides only one way: those who are not in possession of the means of production , to make possible there survival hire their labor for a payment , which subsequently can barter for goods and services.

 

This means, on one hand,  that worker is captive of the system and , on the other hand ,  the system can only aim for a minimum of social legitimacy if it guarantees to all workers a job with decent payment .

This law, which aims to be a fair system of social organization and peaceful coexistence should therefore guarantee workers a stable job, that  enables the worker to have a life project , namely the possibility of building a life plan that allow them to think , from a solid base , as a future that could be feel like hope. Including struggle for social progress.

 

From this premise several labor rights , we repeat, are fundamental human rights .

First, the right to work, which includes the right not to be deprived of it without due cause .

Second, warranty perception of remuneration , which is derived from the requirement that everyone in the production chain benefits from the work of others, to jointly respond  to the failure in payment.

This, is without prejudice to the obligation of states to create special funds to cover a potential employer insolvency.

 A living wage , on the other hand , is not only one that allows the worker to meet their needs and those of its family , but also provides a growing share of the wealth, generated by human labor .

 

But all these rights would be a fantasy if workers are not guaranteed the opportunity to organize to defend there rights .

This legislation should ensure freedom of association and internal democracy.

Strong unions and union leaders truly representative , democratically elected , being the chain belt of the demands of their bases and legitimate spokesmen, are the only guarantee of the effectiveness of labor rights . Union representatives shall enjoy the protection necessary for the exercise of their mandates, without fear of reprisal that may affect their jobs or working conditions.

 Furthermore, it should disqualify any discrimination or sanction to any worker or union activist , by reason of the legitimate exercise of their union rights.

Unfortunately we note that in many Latin American countries ILO´s Conventions numbers 87, 98 and 102, about Freedom of Association, Collective Negotiation and Social Security are systematically violated. Mexico is a clear example. Political and economic power, through practices that can qualify as mafia, prevent workers from freely organizations and elect truly representative leaders . In Colombia the situation is even worse, and the life and freedom of union activists are in big risk.

 

Our proposal is not only a dream. It is the challenge of navigating with hope, even in the midst of a stormy sea, toward peoples  integration. In Latin America we deeply appreciate the lessons left by the Heroes of the 19th Century Struggle for our Independence, who dreamed with a Patria Grande.

 Struggle is not over, and we are in the frontline of the battle for the emancipation of our people.

Thank you.

 

NB. Os textos da intervenção foram incluídos na página web da ALAL  por Luiz Salvador, Ex-Presidente da ABRAT (www.abrat.adv.br), atual Vice-Presidente Executivo da ALAL (www.alal.com.br), Diretor do Depto. de Saúde do Trabalhador da JUTRA (www.jutra.org), assessor jurídico de entidades de trabalhadores, membro integrante, do corpo técnico do Diap, do corpo de jurados, do TILS – Tribunal Internacional de Liberdade Sindical (México), do TMLS – Tribunal Mundial de Liberdade Sindical (Colômbia), do Tribunal Ético Internacional sobre os Direitos das Trabalhadoras e Trabalhadores do Campo, e da Comissão de “juristas” responsável pela elaboração de propostas de aprimoramento e modernização da legislação trabalhista instituídas pelas Portarias-MJ 840, 1.787, 2.522/08 E 3105/09, E-mail: luizsalv@terra.com.br, site: www.defesadotrabalhador.com.br

 

 

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